Monday, July 31, 2006

Contará UV con laboratorio de cultivo celular


Comunicado de Prensa
Universidad Veracruzana

Xalapa, Equez., Ver., lunes 31 de julio de 2006


Para 2007
Contará la UV con laboratorio
de cultivo celular

La instalación estaría a disposición de cualquier investigador que necesitara de cultivos de células para realizar experimentos científicos
Desde ciencia básica hasta pruebas de inocuidad de sustancias, las utilidades de los cultivos celulares in vitro, aseguró el investigador del Instituto de Ciencias de la Salud de la UV, Enrique Juárez Aguilar

Juan Carlos Plata

Con la finalidad de establecer un banco de células, que además de impulsar la investigación básica pueda ser utilizado por la comunidad científica universitaria para realizar pruebas de los efectos tóxicos de diferentes sustancias –desde cosméticos hasta medicamentos–, el Instituto de Ciencias de las Salud (ICS) de la Universidad Veracruzana (UV) creará un Laboratorio de cultivo celular –único en el estado– a más tardar el año entrante, aseguró el investigador de esta dependencia, Enrique Juárez Aguilar.
“El laboratorio se pensó para desarrollar investigación básica del ICS, pero además estamos abiertos a la interacción con cuerpos académicos de otros institutos y Facultades para utilizar la infraestructura que estamos estableciendo, y así desarrollar todos los proyectos que sean afines”, dijo.
Juárez Aguilar, quien trabaja con estudios neuronales en ratones, sostuvo que ya se tienen todos los equipos necesarios para establecer el laboratorio y ya está asignado un espacio en el edificio del Instituto, así como los recursos para la adaptación del espacio, por lo que a más tardar en el primer semestre de 2007 el laboratorio estará funcionando.
“Ya existen proyectos para realizar experimentos con células, como por ejemplo el de probar la inocuidad de una sustancia que se utilizaría para el control del dengue; lo que se quiere probar es si la sustancia liberada al medio ambiente causaría daños a las personas, por lo que se harán experimentos con animales y pruebas con hepatocitos (células de hígado)”, afirmó el investigador.
Juárez Aguilar explicó que algunos investigadores no pueden avanzar a otro nivel de investigación porque no tienen las herramientas para hacerlo. De esta forma, una de las ventajas que ofrece tener una instalación de este tipo es que “pueden seguir utilizando las pruebas en animales y obtener resultados, pero también podrían ir directamente a las células, lo que haría más completo el trabajo”, señaló.
El investigador aseguró que también hay un proyecto con una investigadora de la Faculta de Química Clínica de la UV para realizar estudios a sustancias a las que están expuestos los empleados de gasolineras y productores cafetaleros.

Cultivo celular y sus aplicaciones prácticas
Juárez Aguilar agregó que hay tres aplicaciones básicas del cultivo de células: la primera de ellas –a nivel de ciencia básica–, es conocer cómo funcionan las células; la producción de sustancias útiles en la medicina como insulina y hormonas de crecimiento; y los ensayos con sustancias para probar los daños que puedan causar en las células.
“Este tipo de experimentos inició con el cultivo de tejidos, cuyo primer objetivo fue analizar a las células de los tejidos en un medio que fuera posible controlar. En el animal completo no se podía analizar una célula de manera independiente”, afirmó.
En cuanto a la producción de sustancias útiles para el hombre, el investigador puso como ejemplo la producción de insulina, que actualmente se produce in vitro por medio de bacterias a las que se les inocula con la información genética que produce esta sustancia, y debido a que los organismos de este tipo crecen muy rápido traducen la información genética y la transforman en insulina “casi sin darse cuenta”.
“La insulina producida a partir de bacterias es conocida como recombinante, ya que no es exactamente igual a la que produce el cuerpo humano, aunque funciona en las personas; también se puede producir insulina a partir de células de mamíferos, que es más parecida a la que producen los humanos”.
Juárez Aguilar aseguró que el tipo de células que se ocupa depende de lo que se quiera producir: las células que regularmente producen insulina son las del páncreas, entonces se utilizan células de este órgano y se les mete un gen que acelera la producción.
“Aunque hay unas células que son muy abundantes y que son muy utilizadas, como las llamadas fibrolastos, que se encuentran en la capa interior de la piel, llamada dermis. Las fibrolastos crecen muy fácilmente, por lo tanto muchas veces se prefiere utilizarlas en lugar de las células de páncreas para producir insulina, con el fin de obtener mayores cantidades del compuesto”.